Qué es la tasa de conversión
La tasa de conversión es el porcentaje de visitantes que hacen lo que esperas de ellos: comprar, rellenar un formulario, suscribirse a una newsletter, pedir presupuesto o descargar una app. Cada una de esas acciones es una conversión.
Es la métrica que conecta el tráfico con los resultados: con las mismas visitas, una web que convierte el doble vende el doble, sin gastar más en publicidad.
Fórmula de la tasa de conversión
Tasa de conversión = conversiones ÷ visitas × 100
Ejemplo: tu tienda online recibe 8.000 visitas en un mes y registra 160 pedidos. Tasa de conversión = 160 ÷ 8.000 × 100 = 2 %. Dicho de otro modo, compra 1 de cada 50 visitantes.
Cómo usar la calculadora
- Escribe el número de visitas (o sesiones, o usuarios, pero siempre la misma medida) del periodo.
- Escribe las conversiones de ese mismo periodo.
- Si quieres, añade los ingresos para ver cuánto deja cada visita y el valor medio de cada conversión.
- Indica tus conversiones objetivo para saber cuántas visitas necesitas con tu tasa actual.
Ingreso por visita y valor por conversión
Con los ingresos del periodo, la calculadora obtiene dos métricas muy útiles para decidir cuánto pagar por el tráfico:
Ingreso por visita = ingresos ÷ visitas
Valor medio por conversión = ingresos ÷ conversiones
Ejemplo: con 9.600 € de ingresos, 8.000 visitas y 160 pedidos, cada visita deja 1,20 € y cada pedido vale de media 60 €. Si pagas más de 1,20 € por cada clic en anuncios, pierdes dinero aunque vendas.
Visitas necesarias para un objetivo
Si sabes tu tasa de conversión, puedes estimar el tráfico que necesitas para alcanzar una meta:
Visitas necesarias = conversiones objetivo ÷ tasa de conversión
Ejemplo: para conseguir 250 pedidos con una tasa del 2 %, necesitas 250 ÷ 0,02 = 12.500 visitas.
¿Qué es una buena tasa de conversión?
Depende del sector, del precio del producto, del tipo de conversión y del origen del tráfico. Un formulario gratuito convierte mucho más que la compra de un producto caro, y las visitas de una búsqueda de marca convierten más que las de una red social. La mejor referencia es tu propia evolución: mide la tasa por canal, por dispositivo y por página, y trabaja para mejorarla mes a mes.
Cómo mejorar la tasa de conversión
- Velocidad: una página que tarda en cargar pierde visitantes antes de que vean la oferta.
- Mensaje claro: que en pocos segundos se entienda qué ofreces, a quién y por qué elegirte.
- Menos pasos: formularios cortos y un proceso de compra sencillo, también en el móvil.
- Confianza: opiniones de clientes, garantías, formas de pago conocidas y datos de contacto visibles.
- Tráfico adecuado: atrae visitas interesadas en lo que vendes; revisa el CPC y el ROAS de cada campaña.
- Pruebas A/B: compara dos versiones de una página y quédate con la que convierte más.
Aviso y fuentes
Los resultados dependen de los datos que escribas y son orientativos: sirven para analizar y comparar, pero no son asesoramiento financiero ni garantizan resultados. Los umbrales de referencia que se citan (como un ratio LTV:CAC de 3 : 1) son convenciones habituales del sector, no reglas fijas.
Los cálculos se hacen en tu navegador: no guardamos ni enviamos los datos que escribes. Más información en el aviso legal.