Qué es el punto de equilibrio
El punto de equilibrio (en inglés, break-even point) es el nivel de ventas en el que los ingresos cubren exactamente todos los costes: no ganas ni pierdes dinero. Por debajo de ese punto el negocio tiene pérdidas; por encima, cada unidad vendida aporta beneficio.
Se puede expresar en unidades (cuántos productos o servicios tienes que vender) o en facturación (cuánto dinero tienes que ingresar). Es una de las primeras cifras que conviene calcular al montar un negocio, lanzar un producto, fijar precios o decidir si una inversión en costes fijos, como un local o una contratación, es asumible.
Fórmula del punto de equilibrio
La clave es el margen de contribución: lo que deja cada unidad vendida después de pagar sus costes variables, y que sirve para cubrir los costes fijos.
Margen de contribución unitario = precio − coste variable unitario
Margen de contribución (%) = margen de contribución ÷ precio × 100
Punto de equilibrio (unidades) = costes fijos ÷ margen de contribución unitario
Punto de equilibrio (facturación) = costes fijos ÷ margen de contribución (%)
Unidades para un beneficio = (costes fijos + beneficio objetivo) ÷ margen de contribución unitario
Margen de seguridad = (ventas previstas − ventas de equilibrio) ÷ ventas previstas × 100
Los costes fijos son los que pagas aunque no vendas nada (alquiler, sueldos, cuotas, seguros, software). Los costes variables crecen con cada unidad vendida (materia prima, mercancía, envío, comisiones de pago o de venta).
Ejemplo: tienes 3.000 € de costes fijos al mes y vendes un producto a 25 € que te cuesta 10 € de coste variable. El margen de contribución es de 15 € por unidad (60 %). Punto de equilibrio = 3.000 ÷ 15 = 200 unidades, que equivalen a 5.000 € de facturación al mes. Para ganar 1.500 € al mes necesitas vender (3.000 + 1.500) ÷ 15 = 300 unidades.
Ejemplo de margen de seguridad: si prevés vender 260 unidades, el margen de seguridad es (260 − 200) ÷ 260 = 23,08 %. Tus ventas podrían caer un 23 % antes de entrar en pérdidas, y con esas 260 unidades ganarías 260 × 15 − 3.000 = 900 €.
Ejemplo de un pequeño comercio: con 4.500 € de costes fijos al mes (alquiler del local, cuota de autónomos, seguros y suministros), un precio de 35 € sin IVA y un coste variable de 20 €, el margen de contribución es de 15 € y el punto de equilibrio, 300 unidades o 10.500 € de facturación al mes.
Cómo usar la calculadora
- Escribe tus costes fijos mensuales.
- Escribe el precio de venta por unidad, sin IVA.
- Escribe el coste variable por unidad, sin IVA.
- Si quieres, añade un beneficio objetivo mensual para ver cuántas unidades necesitas para conseguirlo.
- Si tienes una previsión, escribe las ventas previstas en unidades al mes para ver tu margen de seguridad y el beneficio esperado.
Las unidades de equilibrio se redondean hacia arriba, porque no se pueden vender fracciones de producto: con 199 unidades todavía perderías dinero. También se muestra el valor exacto.
Cómo interpretar el resultado
- Margen de contribución alto: necesitas pocas ventas para cubrir costes, y cada venta adicional aporta mucho beneficio.
- Margen de contribución bajo: el punto de equilibrio se dispara; pequeñas subidas de costes o bajadas de precio pueden hacerte entrar en pérdidas.
- Margen de seguridad negativo: con las ventas que prevés no cubres costes; tendrás que vender más, subir el precio, bajar el coste variable o reducir costes fijos.
El precio tiene que ser mayor que el coste variable. Si no lo es, cada venta aumenta las pérdidas y no existe punto de equilibrio, por mucho que vendas. Para revisar tus precios, usa la calculadora de margen y markup, y para medir la rentabilidad de una inversión concreta, la calculadora de ROI.
Limitaciones del cálculo
El modelo supone que el precio y el coste variable por unidad son constantes y que los costes fijos no cambian dentro del periodo. En la realidad, los descuentos por volumen, las promociones o un segundo local cambian esas cifras. Si vendes varios productos, puedes usar un precio y un coste variable medios ponderados por las ventas de cada uno, o calcular el equilibrio en facturación con tu margen de contribución medio.
Errores frecuentes
- Dejar fuera costes fijos: tu propio sueldo, las cuotas de autónomo, las amortizaciones o los seguros también cuentan.
- Confundir margen de contribución y margen bruto: el de contribución resta todos los costes variables, incluidos envíos y comisiones, no solo el coste del producto.
- Usar precios con IVA: el IVA no es un ingreso del negocio; usa precios y costes sin IVA.
- Mezclar periodos: si los costes fijos son mensuales, el resultado y las ventas previstas también son mensuales.
Aviso y fuentes
Los resultados dependen de los datos que escribas y son orientativos: sirven para analizar y comparar, pero no son asesoramiento financiero ni garantizan resultados. El cálculo supone que el precio y el coste variable por unidad no cambian con el volumen de ventas y que los costes fijos se mantienen en el periodo.
Los cálculos se hacen en tu navegador: no guardamos ni enviamos los datos que escribes. Más información en el aviso legal.