Qué es una calculadora de ahorro
Una calculadora de ahorro te ayuda a planificar cuánto dinero reunirás si apartas una cantidad fija cada mes, o al revés, cuánto tienes que guardar para alcanzar un objetivo: un fondo de emergencia, la entrada de una vivienda, un coche, un viaje o los estudios de tus hijos.
Esta calculadora resuelve las tres preguntas más habituales:
- ¿Cuánto tendré? Si ahorro una cantidad al mes durante un tiempo, ¿cuánto habré reunido?
- ¿Cuánto ahorrar al mes? Si quiero reunir una cantidad en un plazo, ¿cuánto tengo que apartar cada mes?
- ¿Cuánto tardaré? Si puedo ahorrar una cantidad al mes, ¿cuándo llegaré a mi meta?
En las tres puedes indicar un ahorro inicial y una rentabilidad anual, por ejemplo la de una cuenta remunerada, un depósito o un fondo. Si guardas el dinero sin remunerar, deja la rentabilidad en 0.
Fórmulas del ahorro
La calculadora supone que ahorras al final de cada mes y que la rentabilidad se capitaliza mensualmente, con un interés mensual i = rentabilidad anual ÷ 12. Con un ahorro inicial I, un ahorro mensual A y n meses:
Ahorro final = I × (1 + i)n + A × [(1 + i)n − 1] ÷ i
Para saber cuánto ahorrar al mes y llegar a una meta M, se despeja A:
Ahorro mensual = [M − I × (1 + i)n] × i ÷ [(1 + i)n − 1]
Y para saber cuántos meses tardarás, se despeja n:
n = ln[(M × i + A) ÷ (I × i + A)] ÷ ln(1 + i)
Sin rentabilidad (i = 0) todo se simplifica: ahorro final = I + A × n; ahorro mensual = (M − I) ÷ n; meses = (M − I) ÷ A. El número de meses se redondea hacia arriba.
Cómo usar la calculadora de ahorro
- Elige qué quieres calcular: cuánto tendrás, cuánto ahorrar al mes o cuánto tardarás.
- Rellena los datos de tu caso: el ahorro mensual y el plazo en años; o la meta y el plazo en años o meses; o la meta y lo que puedes ahorrar al mes.
- Si ya tienes algo ahorrado, escríbelo en ahorro inicial.
- Si el dinero va a estar remunerado, indica la rentabilidad anual esperada. Si no, déjala en 0.
El resultado se actualiza al instante y separa lo que aportas tú de lo que aporta la rentabilidad.
Ejemplos de ahorro
Ejemplo 1, ¿cuánto tendré?: tienes 1.000 € y ahorras 200 € al mes durante 5 años al 2 % anual. Reunirás 13.714,55 €: 13.000 € aportados por ti y 714,55 € de rentabilidad.
Ejemplo 2, ¿cuánto ahorrar al mes?: quieres reunir 10.000 € en 3 años, partes de 1.000 € y el dinero rinde un 2 % anual. Necesitas ahorrar 241,12 € al mes. Sin rentabilidad necesitarías 250 € al mes.
Ejemplo 3, ¿cuánto tardaré?: con la misma meta de 10.000 €, 1.000 € iniciales y 300 € al mes al 2 %, la alcanzas en 2 años y 6 meses (30 meses), con 10.272,15 € al final.
Ejemplo 4, sin rentabilidad: para reunir 6.000 € en 18 meses partiendo de cero, divide 6.000 entre 18: 333,33 € al mes.
Cómo interpretar el resultado
La cifra principal responde a tu pregunta, y debajo verás qué parte del total aportas tú y qué parte procede de la rentabilidad. En plazos cortos la rentabilidad pesa poco y lo que manda es la constancia; en plazos largos, el interés compuesto gana protagonismo (puedes verlo año a año en la calculadora de interés compuesto).
Ten en cuenta que la rentabilidad se supone constante. En una cuenta o un depósito suele ser fija durante un tiempo, pero en fondos o bolsa varía y puede ser negativa: las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras. La calculadora tampoco descuenta los impuestos sobre los rendimientos ni la inflación, que reduce lo que podrás comprar con ese dinero dentro de unos años.
Consejos para ahorrar más
Estas son recomendaciones habituales de educación financiera, no reglas fijas. Adáptalas a tus ingresos y a tu situación:
- Regla 50/30/20: reparte tus ingresos netos en un 50 % para necesidades (vivienda, comida, transporte, facturas), un 30 % para deseos (ocio, compras, viajes) y un 20 % para ahorro o para pagar deudas. Con 1.800 € netos al mes, serían 360 € de ahorro.
- Fondo de emergencia: antes de invertir, se suele recomendar reunir entre 3 y 6 meses de gastos básicos en una cuenta disponible. Si tus gastos fijos son 1.200 € al mes, la meta sería de 3.600 a 7.200 €.
- Págate primero: programa una transferencia automática a tu cuenta de ahorro el día que cobras, en lugar de ahorrar lo que sobra a fin de mes.
- Divide la meta: una meta grande dividida en meses parece más alcanzable. Usa el modo «¿Cuánto ahorrar al mes?» para cada objetivo.
- Revisa los gastos recurrentes: suscripciones, seguros y tarifas que ya no usas o que puedes renegociar.
- Ojo con las deudas caras: si pagas intereses altos en una tarjeta de crédito, amortizarla suele ser mejor «rentabilidad» que cualquier ahorro.
Errores frecuentes al planificar el ahorro
- Suponer una rentabilidad demasiado alta: para metas a corto plazo es más prudente calcular con 0 % o con la rentabilidad real de tu cuenta.
- Olvidar los imprevistos: sin fondo de emergencia, cualquier gasto inesperado obliga a tirar del ahorro de la meta.
- Invertir con riesgo el dinero que necesitarás pronto: si la meta es a uno o dos años, una caída de la bolsa puede dejarte por debajo de lo aportado.
- No contar con la inflación: una meta fijada hoy puede costar más dentro de cinco años.
Ahorrar en España: metas y productos habituales
La meta de ahorro más grande para muchas personas en España es la compra de vivienda. Los bancos suelen financiar como máximo el 80 % del precio, y los impuestos y gastos de compra suman alrededor de un 10 % más, así que conviene reunir cerca del 30 % del precio antes de buscar hipoteca.
Ejemplo: para un piso de 200.000 € necesitarías unos 60.000 € entre entrada y gastos. Ahorrando 500 € al mes sin rentabilidad tardarías 120 meses, es decir, 10 años; con 750 € al mes, 80 meses (6 años y 8 meses).
Si cobras en 14 pagas, las pagas extra de junio y diciembre son una buena oportunidad para adelantar la meta: puedes calcular tu ahorro mensual con 12 pagas y destinar las extras a gastos anuales o a ahorro adicional. Para saber cuánto cobras en neto cada mes, usa la calculadora de sueldo neto.
- Cuentas remuneradas y depósitos: están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad. El banco retiene el 19 % de los intereses a cuenta del IRPF.
- Letras del Tesoro: deuda pública a corto plazo que se compra a través del Tesoro Público o del banco, a plazos de 3 a 12 meses.
- Fondos de inversión: más rentabilidad esperada a largo plazo, pero con riesgo; puedes traspasarlos entre sí sin tributar hasta que reembolsas.
- Planes de pensiones: pensados para la jubilación; las aportaciones reducen la base del IRPF, pero el dinero, salvo en supuestos concretos, no está disponible hasta entonces.
Si tu meta es la entrada de una vivienda, combina esta calculadora con la calculadora de hipoteca para saber qué cuota podrás pagar después.
Aviso y fuentes
Los cálculos suponen un ahorro mensual constante al final de cada mes y una rentabilidad anual fija con capitalización mensual. No tienen en cuenta los impuestos sobre los rendimientos, las comisiones ni la inflación. Si inviertes en productos con riesgo, la rentabilidad puede variar o ser negativa: las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. La regla 50/30/20 y el fondo de emergencia de 3 a 6 meses de gastos son recomendaciones habituales de educación financiera, no normas: adáptalas a tu situación.
Webs oficiales para comprobar los datos:
Los cálculos se hacen en tu navegador: no guardamos ni enviamos los datos que escribes. Más información en el aviso legal.